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Airbus A380: el monstruo que vino a cenar y ganó nuestros corazones

El Airbus A380-800 con los colores de la empresa europea Airbus, despegando en el París Air Show de 2007.
El Airbus A380-800 con los colores de la empresa europea Airbus, despegando en el París Air Show de 2007.

Su nacimiento se debe al objetivo principal de competir con el dominio absoluto del Boeing 747, que desde principios de la década de 1970 era “la Reina de los cielos”.

Una de las recurrentes obsesiones del equipo de diseño y desarrollo era el coste de un proyecto al que ellos mismos denominaron “megaproyecto”. En su primer anuncio público, ya indicaron que reducirían el coste un 15% respecto del Boeing 747-400.

De la complejidad de su ejecución, da buena muestra la cantidad de empresas y socios participantes, partiendo de los principales: Aerospatiale (Francia), Deutsche Aerospace AG (Alemania), British Aerospace (Reino Unido), y CASA (España).

El nombre del avión no seguía la secuencia que le tocaba por el lugar que ocupaba en el desarrollo histórico de la compañía. Sin embargo, tomaron la decisión de llamarlo A380, teniendo en cuenta que en algunos países asiáticos este número (el 8) representa la buena suerte —y los principales clientes del modelo eran precisamente de esta zona del mundo. De hecho, la primera compañía en volar con un Airbus A380 fue Singapore Airlines.

Airbus quería un avión con más pasajeros, pero con un menor consumo de combustible. Una tarea que parecía imposible, y sin embargo acabó siendo la norma, ya que Boeing respondió con el diseño y desarrollo de un nuevo modelo de avión con los mismos objetivos: primar la reducción del consumo y los costes. Finalmente, la idea acabaría materializándose en el Boeing 747-8.

 

En pleno desarrollo del A380, Boeing lanzó la idea —y la hizo suya— de que el mercado no tenía cabida para aviones de este tamaño y características: principalmente, por sus altos costes, y además por la escasa demanda mostrada por las compañías. Sin embargo, Boeing se equivocó en sus cálculos, ya que el tiempo dio la razón a Airbus, demostrando que su idea era no sólo acertada, sino adecuada.

En su presentación pública, Airbus invitó a más de 5.000 personas, incluyendo a los jefes de gobierno de los países del consorcio: Tony Blair (Reino Unido), Jacques Chirac (Francia), Gerhard Schröder (Alemania), y José Luis Rodríguez Zapatero (España).

Las primeras pruebas para pasar los certificados fueron un éxito absoluto por parte del Airbus A380. El certificado de evacuación, por ejemplo, pide un máximo de 90 segundos para desalojar completamente el aparato. El A380 lo superó con creces, ya que con 8 de las 16 salidas del avión bloqueadas, se evacuó a 853 personas en tan sólo 78 segundos.

Sus primeros vuelos fueron un éxito, también, y hemos de recordar que se trataba de un avión con un peso jamás alcanzado por ninguna aeronave civil hasta entonces: 421 toneladas.

La fabricación de un Airbus A380 es tan compleja como ya lo apuntaba su diseño y desarrollo, de modo que estamos antes un megaproyecto de éxito total: parte del fuselaje se fabrica en Hamburgo (Alemania); las alas, en las ciudades británicas de Bristol y Broughton; la cola y el vientre, en Getafe (España). Su ensamblaje se lleva a cabo en la cadena de montaje de Toulouse (Francia), desde donde, una vez montado, el avión es transportado a Hamburgo, donde se amuebla y se pinta, para lo que son necesarios unos 3.600 litros de pintura.

Aún más grande y complejo que el Boeing 747, el Airbus A380 lleva en sus tripas más de 500 kilómetros de cables, gracias a los que se puede llevar a cabo un preciso control y gestión de todos sus sistemas. El detalle de las cifras es mareante: 100.000 cables y 40.300 conectores. Si tenemos en cuenta que cada compañía imprime su propia personalización, tendremos una idea cabal de lo que representa hacer un solo aparato como este.

Tras el primer vuelo comercial del Airbus A380 por parte de Singapore Airlines, el 25 de octubre de 2007, el consejero delegado de la compañía afirmó que este modelo era su mejor aeronave, en lo que respecta a los costes y rentabilidad. Airbus triunfaba, pues, en lo que había propuesto desde un principio.

En la aviación comercial, las dimensiones sí que importan. Tanto, que cuando el A380 empezó su andadura, la FAA —acrónimo de Federal Aviation Administration (Administración Federal de Aviación), la entidad gubernamental responsable de la regulación de todos los aspectos de la aviación civil en los Estados Unidos— dispuso que, durante el aterrizaje o despegue de un A380, no podía haber otro en una pista contigua. Más adelante, la FAA relajó sus restricciones.

Aun sabiendo que era el ahorro de combustible una de sus motivaciones iniciales, otra de las impresionantes funciones de esta aeronave es la capacidad de su depósito, de nada menos que 310.000 litros.

El Airbus A380 también superó el reto impuesto por el Aeropuerto Heathrow (Londres), que fue siempre uno de sus destinos más transitados: no debía superar los límites de ruido del sistema Quota Count, creado por los aeropuertos londinenses. En realidad, produce un 50% menos de ruido que el Boeing 747-400.

Duchas en el pasaje de primera clase, en un Airbus A380 de Emiratos Airlines. Berlín, 2014.
Duchas en el pasaje de primera clase, en un Airbus A380 de Emiratos Airlines. Berlín, 2014.

Más arriba contaba que uno de los requisitos del diseño de este avión era poder transportar más pasajeros que el Boeing 747. Y desde luego que lo logró, ya que dispone de un 50% más de espacio. Todo esto le permite —en una disposición ideal de asientos, con todo el pasaje en clase turista— llevar hasta 853 pasajeros. En la realidad comercial, las configuraciones de las líneas aéreas proponen desde 407 pasajeros (por ejemplo, aparatos de Korean Air) hasta 840 pasajeros (Air Austral).

Comparación de las dimensiones del Airbus A380 con el Boeing 747.
Comparación de las dimensiones del Airbus A380 con el Boeing 747.

Tan es así que en Airbus se preocuparon por el tema del espacio, que esto permitió que algunas líneas aéreas ofrecen verdaderos lujos a sus pasajeros:

  • Singapore Airlineas: 12 suites, con cama grande, escritorio y hasta un armario personal
  • Emirates Airlines: 14 suites, equipadas con ducha y spa
  • Salones de reuniones, sofás, bares

Control automatizado

Una de las características del Airbus A380 es el primer avión que permite la administración básica automatizada de todos los sistemas de la aeronave: sistema motor, sistema eléctrico, sistema hidráulico, etc.

Números inimaginables

El alcance del Airbus A380, una friolera distancia de hasta 14.800 km, le permitiría viajar desde Madrid (España) a Perth (Australia) sin hacer ninguna escala, a una velocidad de crucero de 0,85 Mach (900 km/h).

Mach es el nombre adoptado por la comunidad internacional para referirse a la unidad de velocidad de los aviones, que equivale a la del sonido. Así, 1 Mach al nivel del mar equivale a la velocidad de 1224 Km/h.

Airbus A380 y Boeing 747

Si nos fijamos en la Historia del Airbus A380, veremos que incluso desde antes de su nacimiento, en la fase de diseño, la referencia siempre ha sido el Boeing 747: tenía que ser más barato, consumir menos, tener más asientos, disponer de más espacio para los pasajeros, incluso tener más altura para cada persona, producir menos ruido, ser más eficiente, etc. Y sin duda, el A380 lo consiguió.

Lo que no se podía prever es que el incomparable Jumbo (Boeing 747) acabaría siendo superado por su alumno aventajado, el que a al postre acabarían llamando Superjumbo (Airbus A380).

Características del Airbus A380

Alcance: 14.800 km

Longitud total: 73 m

Altura: 24,1 m

Diámetro del fuselaje: 7,14 m

Ancho máximo de la cabina: Piso principal: 6.58 / Piso superior: 5.92

Longitud de la cabina: 49,90 m

Envergadura: 79,8 m

Superficie de sustentación (referencia): 845 m2

Repliegue de alas (25% cuerda alar): 33.5 grados

Distancia entre ejes: 30,4

Vía del tren de aterrizaje: 14,3

Datos básicos en servicio

Motores: Trent 900 o GP 7000

Margen de empuje: 311 kN

Número típico de pasajeros: 555

Autonomía (con carga útil máxima): 15.000 km

Mach máximo (Mmo): 0,89 Mo.

Volumen total de la bodega de carga – Estándar/opción: 18,4 m3

Peso máximo de rampa: 562 tm

Peso máximo al despegar: 560 tm

Peso máximo al aterrizar: 386 tm

Peso máximo una vez consumido el combustible: 361 tm

Capacidad máxima de combustible: 310.000 litros

Peso vacío característico en servicio: 276,8 tm

Carga nomal volumétrica: 66,4 tm

Panel de instrumentos del Airbus A380.
Panel de instrumentos del Airbus A380.

 

 

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3 comentarios sobre “Airbus A380: el monstruo que vino a cenar y ganó nuestros corazones

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