El New York Times se equivoca, pero también sabe disculparse

Tal día como hoy, el 18 de septiembre de 1851, iniciaba su andadura el diario The New York Times (1851), primero que hacía su aparición en Norteamérica con frecuencia diaria.

Portada de la primera edición del diario The New York Times, el 18 de septiembre de 1851.

Y como justo homenaje, queremos recordar hoy el espíritu que (a veces) hay detrás de algunos de los  grandes.

En el año 1920, el New York Times publicó un artículo sin firma, en el que se mofaba de la creencia de Robert Goddard, ingeniero, físico, inventor y profesor que entonces afirmaba que algún día se podría lanzar un cohete, y que llegaría al espacio alejándose de la Tierra. Incluso sería posible llegar a la Luna.

En aquel artículo, el periódico ironizaba sobre la pasión del científico:

El profesor Goddard ignora el principio de acción-reacción, pues hace falta poder reaccionar con algún elemento mejor que el vacío. (…)

El viaje más largo y complicado comienza después de abandonar la atmósfera: el cohete no podría ni acelerar, ni mantenerse estable debido a la explosión de las cargas. Asegurar un comportamiento así sería negar una ley fundamental de la dinámica, y solo el Dr. Einstein y su docena de elegidos, tienen licencia para hacerlo. (…)

Que el profesor Goddard, con el apoyo del Clark College y del Instituto Smithsoniano, no conozca la tercera ley de Newton, ni la necesidad de tener algo mejor que el vacío contra el que reaccionar es absurdo. Solo parece carecer de conocimientos ampliamente difundidos a nivel de bachillerato.

Pocos años después, Goddard lograba lanzar el primer cohete de combustible líquido. En solo 15 años, él y su equipo lograron propulsar hasta 34 cohetes.

Robert Goddard el 16 de marzo de 1926, instantes antes del lanzamiento del primer cohete de combustible líquido.

La pasión y determinación fueron las fuerzas que animaron la vida de Robert Goddard, y aunque no sería él quien tendría la ocasión de llevar al hombre a la Luna, sus investigaciones y experiencias sentaron las bases para que ello fuera posible. Cuando todo esto ya era un hecho, acabaron por aclamarle como uno de los pioneros de la era espacial.

Robert Goddard, transportando un cohete en Roswell (Nuevo Méjico).

Y, entre los que tuvieron que reconocer su propio error, se encontraba el New York Times. En efecto: el 17 de julio de 1969, tras el despegue del cohete Apolo 11 que llevaría al hombre a la Luna, el diario publicó un pequeño anuncio, reconociendo su equivocación de 49 años atrás:

Recientes investigaciones han confirmado los hallazgos de Isaac Newton en el siglo XVII. Se ha establecido que un cohete puede funcionar en el vacío y, por lo tanto, en la atmósfera. The Times lamenta el error.

Así es como se hacen las cosas. O, al menos, como deberían hacerse.

 

 


Artículo redactado para La biblioteca perdida.

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