Minnie Dean: adopciones y asesinatos

Minnie Dean

La protagonista de la película La mano que mece la cuna (Curtis Hanson, 1992), que en su día tanto nos desasosegó, se queda muy corta si la comparamos con Minnie Dean, que tal día como hoy, el 12 de agosto de 1895, moría en la horca, acusada de cometer terribles crímenes.

Williamina “Minnie” McCulloch Dean había nacido en Escocia en 1844, pero ya de joven emigró a Nueva Zelanda, donde se casó y tomó el apellido de su esposo.

Tras varias peripecias económicas, incluyendo su participación en la fiebre del oro, la familia acabó teniendo graves problemas financieros. De acuerdo con la Enciclopedia de Nueva Zelanda, en 1884 sufrieron la bancarrota, y al año siguiente terminaron en la indigencia.

El caso es que, años después, su marido Charles Dean inició un negocio de cría de cerdos, y Minnie se estrujó la cabeza, buscando ideas para tratar de completar los ingresos familiares.

Se le ocurrió especializarse en la adopción de niños no deseados por sus madres. Debes saber que no era una adopción en sentido estricto, sino un negocio, una transacción económica: la madre “se deshacía” del niño a cambio de dinero. A esta actividad se la denominaba entonces  baby farmer.

 

Casa de la familia Dean.

 

Para ello, puso un anuncio en el periódico Southland Times, en el que se ofrecía para cuidar niños y bebés, al que respondieron numerosas interesadas. Según las investigaciones de la época, Minnie Dean podría haber adoptado hasta 9 niños.

Uno de los anuncios que publicó Minnie Dean.

 

Andando el tiempo, algunos niños a cargo de ella murieron en circunstancias no aclaradas (algunas fuentes dicen “causas misteriosas“). Dado que no había un registro de los niños adoptados de esta forma, tampoco hubo acusaciones oficiales por dichas muertes.

Lo cierto es que hacía años que era sospechosa para la Policía, que seguía sus pasos ya desde 1889. Las investigaciones policiales habían dado como resultado algunos hechos curiosos. Por ejemplo, Minnie había tratado —sin éxito— de suscribir seguros de vida por alguno de los niños.

Nos encontramos en 1895, cuando un vigilante ferroviario afirma haberla visto en un tren, llevando un bebé y una caja de sombrero. Según afirmaría más tarde dicho empleado, cuando se apeó del tren sólo llevaba la caja. Se inició una búsqueda exhaustiva, pero no se encontró rastro de ningún bebé.

Aun así, Minnie fue arrestada, y a continuación se la acusó de asesinato. La exploración de su casa permitió encontrar en el jardín dos cuerpos infantiles enterrados recientemente: los bebés Eva Hornsby y Dorothy Edith Carter. Además, se encontró el esqueleto de un niño de aproximadamente 3 años de edad.

 

La policía, buscando en el jardín de Minnie Dean.
La policía, buscando en el jardín de Minnie Dean.

 

 

Minnie Dean, custodiada por la Policía.
Minnie Dean, custodiada por la Policía.

 

En el juicio, que se desarrollaría el mismo año, fue condenada a morir en la horca. Minnie Dean tiene el dudoso honor de ser la única mujer ejecutada en Nueva Zelanda, y dado que la pena de muerte fue luego abolida, seguramente será la única.

 

La plaza principal de Invercargill, tras la ejecución de Minnie Dean.
La plaza principal de Invercargill, tras la ejecución de Minnie Dean.

 

Noticia de la ejecución de Minnie Dean.
Noticia de la ejecución de Minnie Dean.

 

Durante el juicio, los vendedores ambulantes ofrecían como souvenirs unas cajitas para sombreros en miniatura, en las que aparecían bebés de juguete dentro de ellas.

 

Tétricos souvenirs, vendidos durante el juicio de Minnie Dean. Imagen: Lynley Hood.
Tétricos souvenirs, vendidos durante el juicio de Minnie Dean. Imagen: Lynley Hood.

 

En el año 1985, la televisión neozelandesa estrenó una serie cuyo protagonista era Alf Hanlon, el abogado que había defendido a Dean. El primer episodio (Hanlon: en defensa de Minnie Dean) estaba dedicado, precisamente, al caso más famoso de su carrera, a pesar de que su clienta fue condenada.

El caso de Minnie Dean fue un claro antecedente que promovió la legislación en relación con el bienestar infantil en Nueva Zelanda: Ley de protección de la vida infantil (1896).

Minnie Dean ya pertenece por derecho propio a la iconografía y el folklore neozelandés, en la que se encuentran creencias como que en su tumba no crecen las plantas. A esto es a lo que hace referencia la cantautora Helen Henderson, a la “leyenda de Minnie Dean“:

 

Poster de una película dedicada a Minnie Dean.
Poster de una película dedicada a Minnie Dean.

 

 


Artículo redactado para La biblioteca perdida.

4 comentarios en “Minnie Dean: adopciones y asesinatos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .