¿Quién era “el niño de Lubeck”?

Río Trave en Lübeck (Alemania).
Río Trave en Lübeck (Alemania).

Tal día como hoy, el 22 de junio de 1725, moría Christian Heinrich Heinecken, más conocido como “el niño de Lübeck”.

Había nacido en Lübeck (Alemania) el 6 de febrero de 1721, y ya sabía hablar de forma fluida a los pocos meses de edad. Puede que esto no fuera algo muy extraño, pero el caso es que cuando tenía sólo 1 año, no es que supiera leer, es que se sabía de carrerilla los primeros libros de la Biblia, los conocidos como el Pentateuco. Y hemos de hacer aquí una observación: el idioma materno del niño era el alemán, pero la Biblia la leía en latín.

Sería ya un fenómeno incluso si todo se hubiera reducido a eso, pero es que con dos años y medio, ya se conocía la historia sagrada del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento.

No debió de contentarse con ello, porque con 3 años de edad, ya le vemos hincando el diente a materias como Historia Universal y Geografía. Por cierto, tampoco parecían resistírsele los idiomas, ya que sabía latín y francés. Poco después se inició con la Filosofía.

Se convirtió en un portento, una especie de atracción, que hacía que los curiosos fueran a verle a su casa. El propio rey de Dinamarca hizo que lo llevaran a palacio: quería ver si era verdad lo que contaban de un fenómeno como aquel, que era conocido ya como el niño de Lübeck.

 

Christian Heinrich Heinecken, más conocido como “el niño de Lübeck”, en un grabado creado a partir de un cuadro pintado por su madre, Catharina Elisabeth Heineken.
Christian Heinrich Heinecken, más conocido como “el niño de Lübeck”, en un grabado creado a partir de un cuadro pintado por su madre, Catharina Elisabeth Heineken.

 

Cuando Christian Heinrich volvió de Copenhague, cayó enfermo, y las crónicas cuentan que él mismo predijo su futuro, que contó puntualmente a sus padres, convenciéndoles incluso de que lo aceptaran con tranquilidad. El niño de Lübeck murió con poco más de 4 años de edad.

Su profesor escribió un libro sobre él, titulado The Life, Deeds, Travels and Death of the Child of Lübeck (Vida, hechos, viajes y muerte del niño de Lübeck). Sin embargo, y a pesar de su título, no da detalle alguno sobre cómo murió.

En su momento, Christian Heineken fue considerado como una esponja para el conocimiento., y el gran filósofo Immanuel Kant escribió un ensayo sobre Christian Heinrich Heinecken, en el que se refirió a él como “ingenio precoz”.

 

 


Artículo redactado para La biblioteca perdida.

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