Murillo: “Curación del paralítico en la piscina probática”

Bartolomé Esteban Murillo: Curación del paralítico en la piscina probática (1668).
Bartolomé Esteban Murillo: Curación del paralítico en la piscina probática (1668).

La enigmática “piscina probática”

La primera vez que vi este cuadro de Murillo, no sólo me llamó la atención la propia obra: también su título, que hacía referencia a la “piscina probática”.

Para mí, el adjetivo “probática” resultaba tremendamente enigmático. La subsiguiente investigación acabó dando sus frutos, que resumo a continuación.

Una sencilla consulta al Diccionario de la Lengua española, nos lo revela con precisión:

Del lat. tardío probatĭca [piscīna]; propiamente ‘[piscina] del rebaño’, y este del gr. προβατικός probatikós ‘perteneciente a los corderos o a los rebaños’

Acotando aún más, me acerqué a la expresión “piscina probática“:

  1. f. piscina que había en Jerusalén, inmediata al templo de Salomón, y servía para lavar y purificar las reses destinadas a los sacrificios.

Y sí, efectivamente, en la Biblia de Jerusalén, en el capítulo 5 del Evangelio de San Juan aparece un episodio relacionado con la piscina probática, donde Jesús cura milagrosamente a un paralítico. Debe notarse que la propia piscina tenía propiedades curativas:

Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betseda, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. Porque el Ángel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?»  Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.»  Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda.»  Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Este episodio fue también el tema de un cuadro pintado por Tintoretto, titulado precisamente Probatica piscina.

5 comentarios en “Murillo: “Curación del paralítico en la piscina probática”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .