Efemérides·Pitagorín

Triste adiós al último Citroën 2CV (2 caballos)

 

Citroën 2CV, en 1949.

Tal día como hoy, el 27 de julio de 1990, se daba por finalizada la producción del Citroën 2 CV (en España, conocido popularmente como “2 caballos”), en la última planta de producción donde aún se montaba: Mangualde (Portugal).

Exactamente a las 4 de la tarde se le decía adiós a un automóvil que caló en las vidas y los corazones de varias generaciones. Fue, sin duda, un icono pop.

Los que ronden la cincuentena —o vayan aún más allá— recordarán con cariño a este automóvil, que a día de hoy podría ser como la magdalena de Proust, el potente mecanismo que nos permite retrotraernos de forma automática a experimentar vívidamente vivencias pasadas. Así, cada uno tiene su propia historia personal con el 2CV.

Los orígenes del 2CV

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, se experimentó una demanda creciente de un vehículo ligero, económico y asequible para la clase media. La era del consumismo iniciaba su primera edad de oro.

El empeño del ingeniero y empresario Andre Citroën, al reconvertir su fábrica de municiones en una cadena de montaje de automoción, logró ser la primera empresa en producir automóviles en masa fuera de Estados Unidos.

Las condiciones de fabricación del que luego fue el Citroën 2CV se basaban en la idea original para diseñarlo, que básicamente pretendía la motorización del campesinado francés. En algunas partes, he visto que su pliego respondía a esta consigna:

debía ser capaz de transportar un cesto de huevos por un campo sembrado sin que se rompiera ninguno, además de 50 kg de mercancías. Y debía ser fácil de conducir por alguien sin experiencia al volante, tener bajos costes de mantenimiento y consumir, como máximo, 3 l/100 km.

En otros lugares, lo he visto reflejado como:

transportar a cuatro personas y 50 kg de patatas, a la velocidad de 60 km/h, con un consumo de 3 litros de gasolina cada 100 km con un confort irreprochable

Cuando fue presentado públicamente en el Paris Motor Show (1948), el éxito fue inmediato. El 10 de julio de 1948 se pone a la venta al público, provocando de inmediato un amor a primera vista que provocó que la lista de espera para tenerlo llegara a ser de 5 años. Y sin duda un éxito duradero en el tiempo: cuando se dejó de fabricar, en 1990, se habían producido 5.114.959 en todo el mundo.

 

Citroën 2CV de 1949.
Citroën 2CV de 1949.

Éxito de crítica y público

No tardó mucho en convertirse en un símbolo de Francia para la cultura popular, junto con otros reconocibles símbolos como la torre Eiffel, la boina, o la baguette bajo el brazo.

Citroën propuso modelos para todos los gustos. Por ejemplo, el modelo Sahara proponía una novedad tecnológica absoluta en 1961: la tracción a las cuatro ruedas, más conocida como 4×4.

Citroën 2CV 4x4 Sahara (1961).
Citroën 2CV 4×4 Sahara (1961).

El Citroën 2CV hace películas

¿Quién, de los que rondan ya la edad dorada, no recuerda que el 2 CV llegó a ser parte del elenco de actores de una película?

Así es: Sor Citroen era el título de una película española de 1967, protagonizada por Gracita Morales y Rafaela Aparicio, y en la que también participaban, entre otros, José Luis López Vázquez, Juanjo Menéndez, Mari Carmen Prendes, José Sacristán y Antonio Ferrandis. Relataba las peripecias de una congregación de monjas que regentaban un orfanato de niñas, que deciden adquirir un Citroën 2CV. Gracias a su permanente presencia, el querido 2 caballos se convirtió por derecho propio en un personaje más de la película, una comedia ligera de las de la época.

Cartel de la película Sor Citroen (1967).

Aunque pueda pensarse que esto sería imposible, incluso el mismísimo James Bond acabó huyendo de sus perseguidores ¡en un Citroën 2CV!. Sucedió en la película protagonizada por el mítico agente, Sólo para sus ojos (1981):

El Citroën 2CV y Tintín

El queridísimo Tintín, personaje universal de Hergé, ha tenido desde el principio una relación especial con los automóviles, y el Citroën 2CV ha aparecido en varias de sus publicaciones. Tanto es así, que algunos estudiosos indican que su temprana presencia en Las aventuras de Tintín: El asunto del Tornasol (1954) podría considerarse como una carta de presentación no formal del vehículo.

Citroën 2CV en Las aventuras de Tintín: El asunto del Tornasol (1954).
Citroën 2CV en Las aventuras de Tintín: El asunto del Tornasol (1954).

En cualquier caso, su siempre cercana relación con el modelo, llevó a Citroën a lanzar en 1985 una edición especial del 2CV llamada, precisamente, “Tintín”.

El Citroën 2CV siempre se basaba en una relación personal

Mediante un par de imágenes, quiero mostrar aquí la evidente relación personal de sus propietarios con el Citroën 2CV, que en este sentido no podía compararse con ningún otro modelo, aunque fuera un prodigios de la tecnología, un abanderado de la velocidad, o un reluciente modelo para enseñar a los demás.

Citroen 2CV, en Eslovenia, en 1959.

La juventud en vacaciones, la aventura y la felicidad, en Citroën 2CV.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s